martes, 24 de marzo de 2009

Vida Sana





Aquellas personas que consume una dieta estrictamente vegetariana, tienen muchos menos riesgos de sufrir varios tipos de enfermedades, sobre todo las relacionadas con el cáncer y o las que afectan al corazón. Una de las razón por lo que se considera esto, es por el hecho de que una dieta alta en frutas, verduras, y legumbres, tiende a reemplazar alimentos más grasos, y por lo tanto nocivos, en una dieta.

Sin embargo, muy a menudo muchos vegetarianos no ingieren los suficientes componentes nutritivos como para mantener una dieta equilibrada, entre los cuales se cuentan, como uno de los más importantes, las proteínas.

Las dietas vegetarianas

Hay varios tipos de dietas vegetarianas. Los vegetarianos más “ortodoxos” incluyen en su dieta tan sólo alimentos de origen vegetal. Por su parte, los lactovegetarianos, comen frutas, verduras, legumbres, y productos derivados de la leche. Estos dos tipos de dietas vegetarianas, tienden a tener un foco de riesgo, ya que no incluyen la suficiente proteína dentro de sus dietas. Pero por otro lado, también podemos encontrar a los ovolactovegetarianos, que incluye en sus dietas el consumo de huevos, lo que no sólo proporciona una adecuada fuente de proteínas, sino que también un muy buena fuente de Vitaminas B6 y Vitaminas B12.

Determinando cuánta proteína se necesita

La manera más exacta de determinar cuánta proteína necesitará una persona, será consultando a un nutricionista que pueda proporcionarle las respuestas específicas para su caso particular, y recomendarle las cantidades diarias óptimas de todos minerales, vitaminas, etc., que se deberían consumir, así como también la mejor manera de poder incluir estos nutrientes en su propia dieta.

Sin embargo, existen algunos alimentos comunes que sin dudas ayudarán a los vegetarianos a ingerir la proteína adecuada, que pasamos a detallarle.
Alimentos con proteínas

Por lejos, una de las mejores fuentes de proteína vegetal es la soja, una planta que contiene un noventa por ciento de proteínas en su composición. De hecho, muchos países pobres utilizan la soja para reemplazar la carne, ya que esta planta tiene casi las mismas fuentes de proteína que los cortes ovinos, y que ciertos productos derivados de la leche.

Pero además, junto con el creciente número de vegetarianos, se han desarrollado una gran variedad de alimentos que incluyen proteína de soja, como el pan, las pastas, los cereales, las sopas, y muchos más.

Por eso mismo, hoy en día es más sencillo ser vegetariano y consumir una adecuada fuente de proteínas, puesto que en cualquier supermercado se pueden encontrar alimentos basados en este nutriente, como por ejemplo el tofu, la leche de soja u otros productos basados en soja. Y es que actualmente, la mayoría de los supermercados comunes ya ofrece una diversidad bastante amplia de estos alimentos, que además han mejorado mucho en cuanto a su sabor y textura. Algunas sugerencias para incluir estos alimentos en una dieta son:

1. Cubos de verduras de tofu y verduras disecadas de teriyaki o jengibre, para hacer una salsa y agregar al arroz.

2. En vez de usar leche común, vierta leche de soja sobre el cereal (muchos cereales vienen ahora también con soja incorporada).

3. Visite una tienda de alimentos naturales o supermercado para ver que hay en la sección de alimentos vegetales.

Si el tofu u otros productos de soja no son una opción que lo terminen de convencer, también podría incorporar proteína a una dieta vegetariana incluyendo dos a tres porciones diarias de guisantes y frijoles secos cocinados, nueces y uvas, o huevos frescos (tenga en cuenta que no se pueden consumir más de cuatro huevos por semana).

Además, muchos nutricionistas concuerdan ahora con que comiendo proteínas complementarias, como las que puede dar el arroz o las pastas, si se ingieren en forma continua y con salas que incorporen un cierto número de proteínas, no es necesarios que los vegetarianos ingieran una gran variedad de alimentos envasados con proteína.

En conclusión, mantener una dieta vegetariana sana no tiene que implicar realizar recetas complejas ni otras cuestiones difíciles, si se siguen los pocos y sencillos pasos que se enumeraron, para incorporar así de forma diaria una adecuada fuente de proteína.

En el largo plazo, siguiendo estos sencillos pasos, se preparará un terreno más fértil para lograr una mejor salud y un menor riesgo de sufrir una gran cantidad de enfermedades, aunque, de todas formas, debe recordar siempre consultar a su médico nutricionista para obtener la mejor dieta para su caso particular.









¿Tiene beneficios ser vegetariano?

Lo importante de la alimentación es que haya variedad para de esta manera cubrir las necesidades del cuerpo y no padecer enfermedades por alguna deficiencia

Por Isabel García*

El vegetarianismo seguido por motivos de salud física es una práctica históricamente reciente. Antes del siglo XIX, el evitar la comida animal estaba justificado por motivos morales y metafísicos. Sin embargo, a principios de 1800, junto con la ciencia, se creo un deseo de mejorar la salud y se empezó a promover la formulación de argumentos fisiológicos para el vegetarianismo.

Fue a mediados del siglo XX, que el vegetarianismo pudo adquirir el reconocimiento general como una dieta alternativa saludable. Pero debido a que esta alternativa es aún elegida por motivos morales y otras razones no científicas, la educación nutricional de los vegetarianos es aún una actividad esencial. Las principales razones de las personas para cambiar a una dieta vegetariana actualmente se asocian con perder peso, disminuir el riesgo de enfermedades o por mera ideología.

Hoy en día existen varios tipos de vegetarianos:

Lacto-Ovo Vegetariano: No come carne, aves, o peces, solamente incluye productos lácteos y huevos en la dieta junto con comidas basadas en plantas.

Lacto Vegetariano: Excluye todos los productos animales excepto productos lácteos. Incluye todas las comidas basadas en plantas en la dieta.

Ovo Vegetariano: Excluye todos los productos animales excepto huevos. Incluye todas las comidas basadas en plantas en la dieta.

Vegetariano o Puro Vegetariano: Algunos hacen distinción entre medio vegetariano y puro vegetariano, considerando vegetariano puro aquél que no come carne animal, ninguno de los productos lácteos ni huevos, y sigue una dieta estricta sólo basada en plantas por razones dietéticas.

En cambio los vegetarianos siguen una dieta que consta de comidas basadas sólo en plantas, pero además están comprometidos con una filosofía que respeta vida animal y la ecología del planeta.

Como consecuencia, los vegetarianos tampoco comen miel porque muchas abejas son matadas en curso de la procreación forzada para mantener la colmena y la producción mantenida de miel.

Los vegetarianos no toman azúcar, porque el azúcar es aclarada sobre huesos animales en los pasos finales de su refinamiento.

Los vegetarianos también evitan la gelatina que se hizo de los huesos y el tejido conjuntivo de animales.

Como los vegetarianos consideran la ecología del planeta una prioridad junto con la preocupación por los derechos animales, rehuyen el uso del cuero, lana, seda, y cualquier comida o bien económico que han sido tratados usando los productos animales. Su preocupación es que los recursos futuros del planeta han sido dañados y los animales han sufrido para que estos productos vengan a mercado.

Frutarianos: El frutariano tiene una dieta más simple constando sólo de frutas frescas y algunos alimentos que son técnicamente considerados frutas, pero han sido utilizados como verduras. Estas verduras/frutas incluyen pepinos, tomates, y aguacates.

Crudívoro: Los que siguen la dieta cruda de comida incluyen todas las frutas, verduras, nueces, semillas, y cereales mojados y brotados y legumbres. Más allá, el crudívoro no cocina o calienta las comidas, solamente los come en su estado natural crudo para preservar sus valiosas enzimas.

Dieta vegetariana de comida viva: Los que siguen la dieta vegetariana de comida viva incluyen una gran variedad de frutas frescas, verduras, nueces, semillas, cereales mojados y brotados y legumbres. Además, calentarán algunas de sus comidas en un deshidratador con un regulador de temperatura. Para preservar las valiosas enzimas que las comidas crudas contienen, algunas comidas pueden ser calentadas como mucho a 105 grados, aunque algunos tolerarán un poco más de calor, 115 grados.

Se ha visto que las dietas vegetarianas se relacionan con una menor posibilidad de sufrir varios padecimientos como enfermedades del corazón, cáncer, hipertensión, diabetes y obesidad. El riesgo de padecer estas enfermedades en los vegetarianos se disminuye debido a que consumen más frutas y verduras, granos integrales, grasa poliinsaturada y menos colesterol y grasa saturada que los demás. Sin embargo se deben evitar los extremos donde la posibilidad de deficiencias nutricias es mayor. Por ejemplo la vitamina B12 que en las dietas vegetarianas estrictas no la podemos obtener y por lo tanto se debe tomar un suplemento de ésta.

Para diseñar una dieta vegetariana la clave, como en todo tipo de dieta, es la variedad, ya que así vamos a poder obtener más variedad de nutrimentos de cada uno de los alimentos que consumamos.

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